Si tienes una startup no necesitas Marketing Online sino Growth Hacking

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Hace poco publicamos un artículo acerca de qué principios necesitas seguir para hacer crecer tu startup lo más rápidamente posible. En el artículo de hoy, vamos a hacer especial hincapié en una metodología que se ha ido desarrollando a lo largo de los últimos años y que todavía es una gran desconocida en el panorama nacional: El Growth Hacking.

Se trata de una metodología:

  • Nacida con el apogeo de las nuevas tecnologías basadas en Internet.
  • Centrada en lograr el mayor crecimiento posible de la base de clientes y usuarios de un negocio.
  • Y que tiene en cuenta los limitados recursos con los que cuentan las startups.

En este otro artículo tienes una breve introducción al Growth Hacking. Ahora bien, ¿en qué se diferencia del marketing online tradicional y por qué es tan importante para tu negocio?

Growth Hacking vs Marketing Online

Tanto el marketing tradicional como el marketing online tienen como principal objetivo la consecución de ventas. De hecho, ese debería ser el propósito de todo negocio, vender para ganar dinero. ¿O no?

En realidad, existe un planteamiento distinto que ha adquirido mucha importancia debido a la forma en la que muchas startups de Silicon Valley han logrado el éxito. En lugar de obsesionarse con vender desde el primer momento, su foco de atención ha estado en lograr el mayor número posible de usuarios de sus servicios, ya se tratara de servicios gratuitos o no. Entendámonos, si no logras vender, no sobrevivirás demasiado en el mercado. No obstante, si logras crecer lo suficientemente rápido, las probabilidades de encontrar nuevas alternativas para tu negocio se multiplican.

El marketing tradicional tomaba como punto de partida el producto tradicional: Un libro, un pack de seis cervezas o un par de entradas para el cine. Sin embargo, Internet ha supuesto la irrupción de una gran cantidad de nuevos productos que desafían la forma en la que consumimos servicios. ¿Quién te iba decir hace años que podrías almacenar ingentes cantidades de información digital en “la nube” a través de un servicio llamado Dropbox? Cito esta empresa porque es uno de los ejemplos que más se utilizan para ejemplificar el Growth Hacking y porque, además, su estrategia de crecimiento fue diseñada por el padre de esta filosofía de marketing, Sean Ellis.

Dropbox experimentó un crecimiento espectacular gracias a un sencillo sistema de referidos que todos conocemos: Por cada contacto de email que invites y se abra una cuenta en Dropbox, tu consigues 16GB de almacenamiento gratuito extra. Sencillo, barato e ingenioso. En eso consiste el Growth Hacking esencialmente. Buscar vías alternativas para hacer crecer tu negocio rápidamente y con el menor número de recursos posibles.

Conseguir visitantes

El Growth Hacking aboga por emplear cualesquiera técnicas ortodoxas o no para conseguir visitantes de tu sitio online. Dropbox utilizó un sistema de referidos, la más reciente Airbnb se benefició de su integración con Craiglist, para dar una enorme visibilidad a sus anuncios ofreciendo el alquiler de las habitaciones, pisos, sofás o mansiones de particulares. Puestos a hablar de startups de economía colaborativa, Uber interconecta a particulares con el fin de concertar un transporte urbano en un vehículo privado. Uber es una empresa de transporte privado de personas y ¡no tiene ni un solo vehículo en stock!

Activar visitantes

Lo interesante del embudo de conversión del Growth Hacking es su obsesión por lograr que los visitantes se conviertan lo más rápidamente posible en usuarios o miembros activos de un servicio o producto. Si eres usuario de versiones freemium de un servicio o bien has consumido periodos de prueba de un determinado producto online, entonces ya eres un usuario activo, y tienes mayores probabilidades de prolongar tu actividad y, lo que es más importante, recomendar el producto o servicio a otras personas.

Retención de los usuarios

Es en esta última fase, cuando comienza a buscarse activamente el logro de un retorno económico. Sólo cuando el usuario ya se ha acostumbrado al producto, ha disfrutado de sus virtudes, lo ha hecho suyo y éste se ha vuelto un elemento indispensable en su día a día, sóloentonces se le hará una propuesta en la que medie una transacción económica.

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